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domingo, 21 de junio de 2009

Ayer y Hoy

Ayer decidí ir a Caix. Me vestí, me pinte, me peine. Quedé hecha una diosa.
Ayer M me cambió los planes. No fui a Caix. No lo vi a G.
Ayer terminé en un boliche infecto cerca de casa. Me lo encontré a Juan. Me movió el piso. No pasó nada.
Ayer me fui a mi casa a las 5 de la mañana. A las 6.30 Juan me mandó un mensaje. "Donde estas, te invito un trago?". "Ya me fui (lareconchademiputamadre)".
Hoy me levanté a las 2 de la tarde. Mande ESE mensaje. "Feliz cumple, que tengas lindo día". Todavia no obtuve respuesta.

domingo, 5 de abril de 2009

Cenicienta de las 5 a.m

Pareciera que cada vez que digo que por fin me estoy alejando de G los planetas se alinean como para cagarme la vida.
El viernes fui a bailar con unas compañeras de la facultad y fue una noche inesperada.
Estaba bailando lo más tranquila cuando una persona empapada me abraza por atrás. Yo me di vuelta como para cagarlo a puteadas, pero me tuve que comer las palabras. Era Juan quien me miraba con una sonrisa de oreja a oreja y todo el pelo mojado.
Juan estaba emocionadísimo de verme. Según lo que dijo, se recorrió medio boliche para saludarme y después de media hora de charla se despidió diciéndome que lo busque así tomábamos un trago juntos.
Lo mandé a volar, ya bastante tengo con un tipo que tiene novia y me busca cuando ella no esta. Asique lo salude re cortante y seguí bailando con mis compañeras.
Como una hora más tarde salgo de la barra y a quien veo? a G, a quien más? Yo no lo podía creer. Y no me pregunten porqué, pero salí corriendo atrás de él para saludarlo.
Obviamente, y con lo poco impredecible que soy respecto a él, a los 2 minutos estábamos abrazados besándonos como en los viejos tiempos.
Lástima que al ratito me empezó a vibrar el corpiño. Era mi viejo que me llamaba para decirme que me había ido a buscar. Le dije que no me quería ir y me respondió con un simple "Araceli, te dije que a las 5 estuvieras afuera, salí y vamos para casa"
"Copado mi viejo" le dije, y me fui sin más. Pero el me corrió hasta la puerta y me encajo un beso increíble, como esos que nos dábamos en los viejos tiempos.
Se podrán imaginar que estuve todo el día de ayer pensando en el, en llamarlo, en ir a verlo.
No se, siento como si no tuviera otra opción que caer en él, que haga lo que haga no me lo voy a poder sacar de mi vida. Y esos pensamientos son lo último que necesito.

miércoles, 14 de enero de 2009

Soñar es gratis

Me acabo de enterar que Juan esta de novio. Sí, él que decía que no quería tener una relación con nadie para no salir lastimado, que no me dio pelota poniendo esa excusa barata, ahora esta de novio. Así como si nada, el señorito pone en su nick del msn que no le hablen porque esta con su novia.
Me molesto muchisimo, me puso muy mal, estoy al borde del llanto. Pero no tanto porque este con una mina que no sea yo, sino porque esta con alguien de novio.
Es que me siento sola, muy sola. Sola como un perro. Me pongo a pensar, y todos los tipos con los que tuve alguna historia en el último tiempo siguieron sus vidas muy tranquilos como si yo hubiera sido una lloviznita poco importante.
Juan esta de novio. G todo el tiempo lo estuvo y ahora parece que él y su noviecita estan en su mejor momento. Juan Manuel que esta con una pendejita de 3er año que da lastima. Y yo, sola. Sola, sola, sola. A veces me encuentro mirando la tele con Cooper encima y pienso que es la única compañia que tengo, y me doy lástima. Soy patetica, soy insignificante, soy una estupida que se va a quedar sola, por mucho tiempo más.
Lo único que me queda a mi, son los recuerdos. Me queda Bariloche con J, me queda el colegio con G y me quedan todas esas noches de Seven con Juan Manuel, pero nada más. Yo vivo de la ilusión de encontrar a alguien que me quiera de verdad, y esos recuerdos son los que me dicen que por ahora me tengo que conformar con soñar.
Decir que el jueves me voy de vacaciones, porque sino ya estaba saliendo a tirarme abajo de un tren.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Maldito Morfeo

8 de septiembre, 6 de la mañana. Vuelvo de bailar, última noche en Bariloche. Me quiero matar, lo vi a Juan con otra. El cansancio puede más que yo, más que mis ganas de pelear con él, más que mis ganas de cumplir con mi promesa de quedarme ahí para siempre.
Sin pensar en nada, me quedo dormida en el lobby del hotel, finalmente el cuerpo le ganó a la mente. Me despierto al grito de "a desayunar" y me doy cuenta de que otros 25 habían caído conmigo. Llegó al comedor, pero la resaca no me deja comer nada, sólo tomar un poco de yogur horrible. Duermo otra vez, en el comedor, junto con otras almas que se rinden ante Morfeo y sólo me levanto para salir corriendo al baño y devolver el yogur, y todo el alcohol con el que ahogué mis penas la noche anterior.
Cuando salgo, no entiendo nada, el coordinador me apura, me dice que me tengo que subir al micro, que duermo ahí. La idea de un coche cama con aire acondicionado me entusiasma, y obedezco de buena voluntad. Cuando subo, me encuentro con un dormidero ambulante, mis compañeros de sueño también están ahí, descansando, soñando.
Recién ahí me entra la duda, porqué dormir arriba de un micro, y no en mi cama, en la habitación que me albergó estos últimos diez días. No importa, no importa nada. No importa donde, ni cuando ni porqué. Solo quiero dormir. Me siento al lado de A, que sigue despierta vaya uno a saber por qué. "Estas bien" me pregunta. "Si, vomité un poco nada más". "No mogólica, por Juan te digo". Ya ni en eso pienso, quiero dormir, "mañana en el desayuno hablo con él" pienso, y me dejo caer en ese asiento reclinable.
14:00 hs. Despierto, estoy descansada, la resaca me mata. miro la ventana y veo la ruta. Ahí entendí todo. ESTÁBAMOS VOLVIENDO A BS AS. Sin pensarlo, sin siquiera sospechar, me adentré en mi propia pesadilla, yo y otras 30 personas nos habíamos dejado engañar y voluntariamente rompimos con mi promesa. Nos engatusaron con la promesa de un largo descanso, con el "Mañana no se levantan temprano", nos vendieron gato por liebre, nos hicieron el engaña pichanga. Me siento una estúpida, ni siquiera resongué un poquito, yo misma me senté en el vehículo que me traería de nuevo a esta realidad que vivía antes del 30 de agosto, de vuelta a las preocupaciones, de vuelta a mi vieja. No quiero ver a mi vieja.
Bajo a la cabina del conductor a fumar un cigarrillo. Tengo bronca, no nos pueden hacer esto. El conductor me cuenta algo como que nos fuimos sin los coordinadores y tuvimos que volver a buscarlos, que por eso perdimos 3 horas de viaje, y nosotros ni nos dimos cuenta.
¿Cómo puede ser? No iba a ver más a Juan, y yo me pasé la última noche enojada con él. El reloj de arena eterno que tenía dentro se había roto, y yo había desperdiciado todo el tiempo que me regaló.
Hablando de Roma, Juan baja a fumar también. Le cuento mi desilusión, él dice que también se dejo engañar, que no sabía. Charlamos hasta que nos dicen que subamos, que vamos a pasar por un control y no podemos estar fumando. Pero yo estoy mareada, por lo que me acompaña a la parte de abajo del micro y me recuesto sobre él. Y ese momento, justo ese momento, vuelve atrás todo lo que había pasado la noche anterior, como si nunca hubiera estado con otra, como si fuera solo mío. Me juro que voy a atesorar ese momento, que lo voy a aprovechar. Pero cuando me quiero acordar ya pasaron tres horas. Su cabeza esta arriba de la mía, y me esta babeando. Sí babeando. Nos habíamos quedado dormidos, y él babea. BABEA. Pero en fin, fue tierno.
Las últimas doce horas de viaje las paso al lado de él, charlando, riendo, escuchando música, llorando. Llorando por la angustia que me reinaba, porque teníamos que volver y no quería. El me abrazaba, como nunca nadie me abrazó. Mi vida fue perfecta por doce horas.
Pero a las 10:00 hs del 9 de septiembre me bajo de ese micro, agarro mis valijas (que no sé quien las cargo al micro) y saludo a mi familia. Miro hacía el micro, y saludo tratando de esbozar una sonrisa, conteniendo las lágrimas. Saludo, y el micro se va, va a dejar al resto de los pasajeros. Pero justo cuando arranca el micro, veo una valija abandonada en el medio de la calle. Pregunto, no es de nadie. Miro la tarjeta con el nombre, es de Juan. Que humorcito que tenés Dios ehh. Llamo, aviso que quedo la valija. Vuelven, el conductor carga la valija y se sube. Él ni siquiera se baja a saludar. Se van, se va. Se fue.

martes, 11 de noviembre de 2008

Ahí estas otra vez

Acá estoy, hablando por messenger con vos, después de meses sin una ventanita naranja tuya. Hablo con vos y pienso en todo lo que te quiero aún conociendote tan poco. Pienso en como me dejaste con las ganas el viernes. Me cuelgo pensando en lo que podría ser junto a vos. Me cuelgo hasta que vuelve a titilar esa ventanita. Me estas hablando de estupideces, nada importante. Una pelicula, una fiesta, la gente que querés. Me hablas de estupideces y tus palabras dejan ver la buena persona que sos. Esa buena persona de la que me enamoré.
Y me confundís, no se que significa para vos esto, esta charla tan sorpresiva para mi. No se que significó esa insistencia por llevarme a bailar el viernes para después perderte entre la gente. No se que significó haberme invitado a tu habitación ese sábado para verte el domingo con otra mina adelante mío. No se que significó para vos haber pasado 24 horas conmigo arriba de un micro para después saludarme con desgano, vos desde arriba de ese micro y yo abajo, en la calle, viendo como se iba la persona que me acompañó por 10 días. Realmente no se que te pasa conmigo y me pone mal; preferiria que me digas que no queres nada conmigo, que no hablemos más. Preferiria no cruzarte en seven cada viernes si no puedo estar con vos toda la noche.
Cuelgo pensando, hasta que titila la ventana. Me hablas del viaje en que nos conocimos, me hablas de lo bien que lo pasamos juntos, primero me alegro por el comentario, después se me escapa un "caradura" . Aunque cuando lo pienso se me escapa una sonrisa, si después de todo sos un caradura lindo, un caradura que me enamoró.
Pienso que te quiero, sonrío. Y ahí esta otra vez esa bendita ventana que titila.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Crónica de un viernes nefasto

Viernes a la noche. No tengo ganas de salir, pero no me quiero quedar en casa. Vamos con Maru a un pub en caballito. Me hago amiga del patovica, que más tarde me mandaría mensajes de texto de manera insoportable (no puedo volver al pub nunca más). Aparece Juan con un amigo suyo que estuvo con Maru en Bariloche. Tomamos unas cervezas. Insisten en que vayamos con ellos a seven. Tomamos un taxi y entramos al boliche. Bailamos un rato, tomamos. Parece que hoy se me da con Juan. De repente, "chicas quedense acá, ya volvemos". No los vemos más en toda la noche. Me encuentro con Leandro, un compañero del colegio y me consuelo con unos besos suyos. Mensaje a Juan: "nosotras nos vamos, un beso". No hay respuesta. Llego a mi casa, y me acuesto enojada.

Porque Juan me puede de esa manera. Porque me pasé todo el sabado pensando en él? ehh? EEHHHH?

lunes, 3 de noviembre de 2008

I'm just fucked up

Me incomoda estar con otros hombres que no sean G o Juan.

En los últimos días los vi a los dos, y a pesar de que con G me quería morir y estaba re nerviosa, pude charlar con los dos muy cómoda, ser yo misma sin ningun problema.
Pero el sábado fui a bailar con las chicas a seven y cada vez que venía un tipo a levantarme lo sacaba cagando, porque me sentía mal, me sentía ultrajada, no se. Era como si me diera verguenza que me vieran con un tipo, a mí, justo a mí que me encantan los hombres.

Yo no lo puedo creer, me siento Alfie en su visita al proctólogo.

lunes, 20 de octubre de 2008

Dios y su retorcido sentido del humor

El sábado al final se me fue la noche de chicas a la mierda y terminamos con Agus, Maru y Gabi en un pub sobre directorio.
Estuvimos un rato y después Agus y Gabi se fueron, y me quede sola con Maru.

Estábamos charlando cuando de la nada aparece G y pasa por adelante mio. Mi plan era ignorarlo pero Maru no tuvo mejor idea que pegarle un grito, lo que hizo que nos saludara y se quedara 10 minutos charlando mientras yo intentaba disimular mi cara de orto.
Dos minutos después de que se va G aparece Juan y sus amigotes. Yo ya estaba en mi peor ataque de concha y me había fumado unos 17 cigarrillos en 5 minutos.
Terminamos la noche charlando con Juan y sus amigos. Juan de la nada se acordó de que existo y me estuvo franeleando toda la noche (pero MAL, me daba de comer en la boca, me hacía mimitos); hasta me hizo una escenita de celos cuando me llamó un amigo al celular (?), y como si no fuera poco me ponía cara de orto cada vez que me veía hablando con un amigo de él. De más esta decir que me moría de ganas de estar con él, pero me aguanté, no le va a ser tan fácil (ni yo me la creo).
Así que terminé yéndome a mi casa con un encendedor menos ("cuando nos veamos te lo devuelvo") y un quilombo en la cabeza que mamitaaa.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Será que soy tarada?

Yo me pregunto por qué sera que me cuesta tanto encontrar una persona que me quiera, que quiera estar conmigo, y enamorarme de esa persona. No puede ser que SIEMPRE me enganche con alguien que ni me registra, y al pobre boludo que si le gusto no le de ni pelota.
Puede ser tan complicado encontrar a alguien que sienta lo mismo que yo? En serio, no entiendo, no se que es lo que estoy haciendo mal.


Extraño mucho a Juan, y aunque se que tengo que olvidarme de él no puedo. Veo fotos en donde aparece él y me quedo mirándolas como si con solo mirarlo en una foto pudiera decirle todo lo que siento, transmitirle todo eso que tengo adentro y que necesita salir. Como si esas fotos pudieran calmar mi angustia y esperanzarme un poco más. Como si esas fotos tuvieran un poco de él y pueda llevarlo conmigo mientras las miro. Como si mirando esas fotos lo tuviera un poco más cerca.

lunes, 6 de octubre de 2008

La historia de mi vida

Agus es de esas pocas personas que entienden todo y me alegra la vida cada vez que puede, de eso no hay duda.
Ayer estabamos en su casa charlando boludeces y de Juan, y de porque mierda siempre me engancho con el que no me quiere, con el que es un forro, con el que tiene novia o con el que cumple todos los requisitos anteriores. Y en un momento me tiro una frase que me clarificó todo, resumio toda mi vida amorosa en 18 palabritas de mierda:
"Es que vos te estancas esperando que todo vuelva a ser como antes, y eso te hace mierda"

Es por eso que la amo tanto, porque sabe pararme el carro dos segundos antes de que me choque contra el paredón.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Así yo no

¿Por qué nos empeñamos tanto en olvidar a un amor, a aquella persona que nos hizo feliz? No puedo entender cómo cada vez que terminamos una relación tratamos de no pensar más en esa persona, cómo nosotros mismos nos intentamos conformar con la ausencia de esa persona, cómo dejamos de intentar recomponer las cosas y buscar "algo mejor".
No me entra en la cabeza cómo podemos a veces pisotearnos el autoestima de tal manera que queramos dejar de pensar en esa persona que nos hizo feliz, y dejar en el pasado esos momentos que nos hicieron sonreír.
¿Por qué será que nos dejamos estar y no retenemos cualquier oportunidad de seguir al lado de esa persona y así conservar esa felicidad?

Ya me paso con G, me convencí a mi misma que lo mejor era olvidar, rendirme y no seguir peleando por lo que quería. Y termine mal, decepcionada de mi misma y enojada con el mundo.
Pero no voy a dejar que me vuelva a pasar. Hace unos días pensaba lo mismo con respecto a Juan, pero me di cuenta de que si realmente quiero estar con él, porque se que me haría muy feliz, tengo que seguir peleando, no tengo que bajar la cabeza, ni dejar de hablar con él. Voy a luchar por él, para sacarle ese miedo que tiene de terminar mal (como yo alguna vez lo tuve), porque lo quiero, y quiero hacerlo feliz a él también.

martes, 23 de septiembre de 2008

El cuento de la buena pipa

Y si, la historia de mi vida se repite una vez. Me engancho, me ilusiono, me hago la cabeza, y termino mal.
Juan no quiere nada conmigo; cree que soy una persona excelente y le encanta charlar conmigo, y no quiere que eso se pierda, pero en este momento no puede estar conmigo, porque no quiere lastimarme.

Una vez más, caí en mi propia trampa, una vez más soy yo esa pebeta enamoradiza que termina llorando por los rincones.
Y se, que aunque vuelva a decir "nunca más", me va a volver a pasar, una y mil veces, como paso con G, como paso ahora con Juan.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Yo quiero

Yo quiero estar con Juan, quiero empezar una relación en serio con él, la primera relación sería de mi vida. Quiero estar con él, porque se que ahora estoy bien, pero con él puedo estar mejor. El puede hacer que toda la meirda que tengo en mi vida pase a un segundo plano, lo se en lo más profundo de mi ser. Y quiero estar con él, para hacerle volver a creer en el amor, para que no este tal resentido y sea feliz también.


Hoy alguien me dijo que basta con pensar en nuestros deseos para que se hagan realidad, que no tenemos que preocuparnos de como va a suceder eso, el universo se va a encargar. Solo tenemos que concentrarnos en lo que queremos y por qué lo queremos, y lo unico que hay que hacer es esperar.
Eso es lo que pienso hacer, esperar y tener fe en lo que yo quiero. Y quiero a Juan.

yo soy pelotuda?

Por qué siempre me pasa lo mismo?
Conozco a un tipo, me gusta, y por esas casualidades de la vida estoy condenada a verlo diariamente. Obviamente, me re engancho, me enamoro, me imagino empezando una relación con él y todo lo que eso implica.
Pero claro, el tipo o es un forro, o la última ex lo hizo mierda y ahora no quiere acercarse a ninguna mujer, o lo que mierda sea. Y yo termino hecha mierda, llorando por ahí, esperando menasjes de texto que nunca llegan, chequeando el msn cada dos minutos como una idiota para ver si esta conectado.

Ahora estoy así, en un tire y afloje con Juan, que por lo que se ve, le gusto pero como esta "muy lastimado" no quiere engancharse y por eso se sabotea a sí mismo para que yo no le de pelota.
A veces me habla y me manda 25 mensajes de texto en una hora, y me pide que le mande un mensaje a la mañana así se levanta contento. Y otras veces ni me hable, le mando mensajes y no me los contesta.


Que carajo hago?

domingo, 14 de septiembre de 2008

Un clavo saca otro clavo

Bueno sí, me olvide de G. Pero ahora estoy enganchadisima con Juan.

Ayer estaba en un pub con Fl, y me vino a hablar un tipo que estaba BÁRBARO, y no le di pelota porque estaba pensando en Juan. Necesito verlo ya, porque si no muero.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

me tiras lecciones de vida, asi sin previo aviso, y me haces mierda

volví de bariloche con varias novedades.

  • G no fue, gracías a Dios y la virgen.
  • Me enganché como la mas pelotuda, con Juan (a secas), un pibe que es un amor.
  • Maru dejó al gordo hijo de puta que tenía por novio.
  • L se cogió a Mo y se peleo con Facu.

A parte de todo eso, fue el mejor viaje de mi vida, no tengo voz y baje 2 kilos.